Con el debut de su incorporación estrella Zach LaVine, los Bulls lograron la victoria ante Detroit Pistons.

Zach LaVine está de vuelta. Han sido 11 duros meses. Casi un año de baja por culpa de una grave lesión. LaVine pudo debutar anoche con su nuevo equipo, Chicago Bulls. No jugaba desde que cayó lesionado el 3 de febrero del pasado año.

El desgarro en la rodilla izquierda de LaVine parece historia. Titular en la velada de ayer sábado ante los Pistons, el escolta firmó 14 puntos en la victoria de los suyos sobre Detroit (107-105). En el parqué para un total de 19 minutos, el exterior encontró un perfecto socio en Kris Dunn, no nos cansamos de decir, la mejor noticia de estos Bulls esta temporada y con quien ya jugó precisamente en Minnesota. Dunn merodeó el triple-doble con 18 puntos, 8 rebotes, 8 asistencias, 3 robos y 3 tapones.

En Detroit Pistons fue destacada la actuación de Avery Bradley con 26 puntos, secundado por el doble-doble cosechado por Andre Drummond, con 21 puntos y 15 rebotes.

“Es un sentimiento increíble volver a jugar. Gran triunfo. No hay nada como salir ahí bajo las luces brillantes y jugar delante de tu familia, amigos y compañeros de equipo”, apuntó el protagonista tras el duelo, que no veía acción hace casi un año y si bien tuvo minutos restringidos, respondió de manera efectiva.

“Tuvo mucha confianza para alzarse y meter el primer triple. Jugó de manera muy eficiente”, aseguró por su parte su coach Fred Hoiberg, que vio como su mayor apuesta para la temporada comienza a dar sus frutos tras una larga espera.

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