Entre idas y vueltas de cuando se podrá volver a entrenar de a poco, hablamos con Luciano Planells, el base surgido en Atenas.

Nos contó de su debut en primera, “Me acuerdo que fue en cancha de Marne y que no me esperaba entrar porque en ese momento no estaba entrenando con el plantel por una pre selección U17. Ya estando en la cancha estaba muy nervioso y sentía que los gritos de afuera eran 10 veces más de lo que en realidad eran, con el correr de los partidos ya me fui adaptando porque tuve suerte que ese años teníamos un equipazo y un grupo que era un grupo de amigos más que de compañeros“.

Sobre como ha llevado el entrenamiento en la cuarentena, “Al principio costó un poco por un tema de que no quería salir, me sentía incómodo y estando en casa no podía hacer muchas cosas con pelota, tenía un par de mancuernas y con eso me iba manejando. Después de un tiempo empecé a ir a alguna plaza en las noches cuando ya no había nadie y al poco tiempo me metí en un gimnasio que fue lo que me devolvió la energía que había perdido al estar encerrado tanto tiempo. Además, por suerte la dirigencia de Atenas me abrió las puertas del club y tuve la chance de tirar un poco al aro en el último tiempo. Eso es importante, porque no venía haciendo mucho con pelota“.

Su postura de jugar Liga y Metro en simultaneo, “Siento que le podría servir a muchos sub23 para que puedan jugar Metro pero también al renunciar de la Liga pierden el ser parte de un equipo de Liga y de entrenar con lo que sería un plantel de la mejor competencia que tenemos acá. Capaz estaría bueno que se empiece a jugar la Liga todo el año y se descanse en verano pero pensando en los más jóvenes no se que tan bueno sería. Igualmente si se juegan separados creo que las reglas no son las mejores porque al ser menos fichas y sumar el innominado, que puede subir un poco el nivel, la chance de que los equipos sumen pibes a su equipo son pocas y lo que se logra es que los mismos jugadores que juegan la Liga también jueguen el Metro“.

Una anécdota sobre este lindo deporte, “La primera que se me vino a la cabeza fue por 2015 si no me equivoco, había quedado en la selección y una tarde me llaman de Atenas diciéndome que tenía que entrar a la cancha en el partido del plantel principal porque me querían hacer un homenaje. En ese momento tenía 13 o 14 y estaba nervioso, porque iba a ser el centro de atención y nunca me había pasado, me acuerdo que apenas piso la cancha miro para adelante y estaba mi tío Marcelo y mi primo Mauro que en ese momento eran los dos parte del plantel y apenas los vi me largue a llorar jajajajaja, ahí enseguida vinieron todos los del plantel a abrazarme, pero fue muy vergonzoso“.

Su sueño relacionado a la naranja, “Creo que mis sueños son los de todo jugador de basket, uno de ellos es jugar en el exterior al nivel más alto posible, otra sería vestir la celeste en el plantel principal. Creo que son cosas que a la mayoría de los jugadores se les pasa por la cabeza, pero en este momento creo que lo que tengo son pequeños objetivos“.

Por último nos habló de lo que significan las alas negras para el, “Atenas es gran parte de mi, nací ahí adentro, desde que tengo uso de razón estoy ahí y siempre viví más adentro del club que en mi propia casa. La mayoría de mis amigos los conocí ahí, es el cuadro del cual soy hincha, es el cuadro del barrio, es mi segunda casa y por decirlo así también siento que mucha gente del club es como mi familia. Creo que otro de los sueños sería poder darle un campeonato“.

Deja tu comentario...