Golden State Warriors derrotó de manera convincente en su pabellón a los Timberwolves, sin su estrella Durant y sumaron su quinta victoria al hilo.

Los Warriors pisaban el Oracle Arena arrastrando cuatro victorias al hilo, volviendo a su juego habitual, comienzan a dar destellos de candidatura para volver a quedarse con el anillo de campeón. Frente tenían a una franquicia de buen nivel como Minnesota Timberwolves, que dará pelea en el Oeste.

La propia franquicia de Minnesota llegaba a Oackland con un respetable récord de siete victorias y tres derrotas. Tarea difícil enfrentar fuera de casa a los Warriors, aunque estos llegaban con una sensible baja de su figura Kevin Durant.

El trámite del partido fue parejo en la primera parte, ambos equipos buscaban correr la cancha y se pudo ver a dos franquicias que demostraron su potencial. El tercer cuarto fue demoledor por parte de Golden State y clave en el partido, para que los locales se impusieran en el parcial 44-26. El partido fue claramente para los Warriors por 125-101, jugando una segunda mitad de antología.

Nuevo festival desde el perímetro para los Warriors, que anoche acertaron en trece ocasiones desde esta distancia. El 15/36, liderado por Klay Thompson con 6/12, le permitió a Golden State seguir siendo el único equipo en toda la 2017-18 que acaba los duelos con al menos diez triples en su haber.

Thompson fue el máximo anotador de la velada, con 28 puntos, mientras que Stephen Curry merodeó el triple doble sumando 22 puntos, 8 rebotes y 8 asistencias, además de 2 robos y 1 tapón. Omri Casspi(13), Nick Young(12), Patrick McCaw(8) o David West(10), aprovecharon bien sus oportunidades y terminaron con una aceptable jornada en el bolsillo.

Los Timberwolves (7-4) estuvieron liderados por Andre Wiggings, que logró 17 tantos; el pívot dominicano Karl Anthony Towns aportó un doble-doble de 16 puntos y 12 rebotes.

Deja tu comentario...