Anoche en el encuentro entre los Celtics y Cleveland, estos últimos en el TD Garden demostraron resurgir a manos de sus nuevos refuerzos.

Era la gran noche de Paul Pierce, donde se le iba a retirar su dorsal 34, pero también era una noche muy importante para los Cavaliers, que aparecieron en Boston con sus 4 nuevos jugadores dispuestos a cambiar radicalmente la horrible imagen que venía dando el equipo desde el día de Navidad.

Siempre esta la famosa frase de “nuevo entrenador, victoria segura”. Con Cleveland se podría decir “con equipo nuevo, triunfo seguro”. En el estreno de sus cuatro nuevos fichajes, los Cavaliers realizaron uno de sus mejores partidos de la temporada y vencieron en el TD Garden a Boston Celtics por un espectacular 99 a 121.

El equipo de Tyronn Lue fue otro. Más intenso, más motivado, menos disperso, con una defensa infinitamente mejorada… Lo que no cambió fue el liderazgo de LeBron James. No lo hizo a pesar del gran susto que nos dejó en el primer cuarto, cuando se dañó la pierna derecha. El de Akron se recuperó y encabezó el triunfo con 24 puntos, 10 asistencias y 8 rebotes.

Cleveland volvió a utilizar a Cedi Osman como titular y puso en el quinteto inicial a una de sus 4 novedades, George Hill. Tantó Hill (21 minutos de juego), como Jordan Clarkson (17 puntos en 23 minutos) y Rodney Hood (15 en 19) aportaron mucho a su nuevo equipo, tal y como hizo, en menor medida, Larry Nance Jr. en su primer juego con la franquicia en la que jugó su padre. Además, notable partido, cargado de acierto, de J.R. Smith sumando 15 puntos con 6 de 7 en tiros de campo.

En Boston, 21 puntos y 9 rebotes de Terry Rozier, 18 de Kyrie Irving ante su exequipo y 17 de Marcus Morris. El dominicano Al Horford sumó 9 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias y 2 tapones. Tiró poco y su equipo lo notó. Esta vez solo jugó 24 minutos.

Deja tu comentario...