Ganó el azul, pero Mazzarino se llevó el MVP

Ganó el azul, pero Mazzarino se llevó el MVP

Una gran noche de Paysandú para el juego de las estrellas de la Liga Uruguaya de Basketball. Con dos equipos muy completos se logró un espectaculo entretenido que tuvo al equipo “azul” como gran ganador de la noche, pero el MVP se lo llevó Nicolás Mazzarino con sus 41 años de edad. 

El “Juego de las Estrellas” fue una realidad y con 1500 personas en la tribuna se logró un gran espectaculo. Con torneo de hundidas, lanzamiento de triples y el show de “Roco” con su compañía desde Argentina, se llevo acabo una gran noche de basketball.

Los 40 minutos de basketball quedaron en segunda plana, ya que lo más entretenido paso por los torneos de hundidas y triples. En primera instancia se realizó el de triples, llegando a la final Nicolás Mazzarino de Club Malvín y Klye Lamonte de Olimpia. Este último fue el que se llevó la victoria con 19 puntos y de manera agónica, ya que el “Nico” por un segundo no lo paso. El capitán de Malvín llegó a 20 puntos, pero su último lanzamiento fue pasado de tiempo. 

El alero de Olimpia se llevó $6.000 de premio.

Luego llegó la final de hundidas. Ahí se enfrentaron Gonzalo Iglesias de Aguada y Trevante Drye de Sayago. Ambos jugadores tuvieron ayuda de sus compañeros de equipo, tanto de Diego García (Aguada) como Mateo Doglioti (Sayago). La volcada más espectacular la realizo el aguatero Iglesias, ya que invitó al cámara de “Tenfield” para que se sentará en una silla y así poder pasarlo por arriba (con cámara incluida) culminando en una gran hundida.

El interno aguatero se llevó otros $6.000.

El encuentro tuvo show, pases de lujos y grandes volcadas. Finalmente el equipo azul se llevo el encuentro por 119 a 115. El máximo anotador del encuentro terminó siendo Rodney Alexander con 25 puntos. 

NICOLÁS “MVP” MAZZARINO

Nicolás “el interminable” Mazzarino fue el ganador del trofeo al MVP del “Juego de las Estrellas”. El capitán de Malvín anotó 17 puntos y llegó a la final de triples. Nicolás tiene 41 años de edad, sin embargo, se dio el gusto de jugar y participar de un espectaculo que ayuda al basketball uruguayo. Muchos se inclinaron por no jugar, ya sea por lesión o asuntos personales, pero Nicolás aceptó y viajó para dejar su huella en Paysandú.