Ganó, gustó y lo hundió

Ganó, gustó y lo hundió
Foto: Santiago Moglia fue clave en la victoria de Welcome ante Unión Atlética.

Welcome derrotó 80-72 a Unión Atlética y lo hundió en el descenso nuevamente. El equipo de Javier Espíndola demostró un gran nivel colectivo en momentos claves del encuentro y por eso se llevó este enorme triunfo de Nuevo Malvín. 

En Nuevo Malvín se jugaba un partido clave por la parte baja de la tabla. Welcome ya salvado, se preparaba para llegar de la mejor manera a playoffs y visitar a un necesitado Unión Atlética, que de ganar seguiría la línea de Olimpia, ambos peleando por el lugar que resta para el descenso.

La cancha no estaba en las condiciones dadas para jugar el partido, sin embargo, con estadio llenó y por lo que significaba el punto para la U.A. decidieron comenzar.

Los primeros minutos fueron parejos, con Unión encontraron puntos en varios sectores, mientras que Welcome contaba con Santiago Moglia como mejor arma. Sin embargo, la W comenzó a mejorar y de la mano de su capitán, cómo también de Gonzalo Meira, se iría ganando al terminó de primer cuarto por 25-17.

Las condiciones no estaban para jugar. Ni Unión, ni Welcome podían arriesgarse a perder un jugador en esta parte del torneo. El partido no dio para más faltando 7’26 para terminar el segundo cuarto y los de Espindola ganaban 27-22.

¿Nos vemos mañana? Sí, dale. Y hoy martes, nuevamente se volvieron a ver las caras azulgranas y welcomenses. A la misma hora del lunes, comenzó el “pico” y Welcome que ganaba 27-22, también lo arrancaba mejor con que le daba un gran movimiento al balón y a la hora de tirar las decisiones tenían un resultado exitoso. Así los dirigidos por Javier Espíndola ganaban por 10 puntos. La U.A. buscaba cerrar mejor el cuarto y tras un minuto de tiempo pedido por Martín Sedes, encontró puntos de Omar Cantón para así cerrar el segundo periodo 33-39, siempre arriba Welcome.

Tras el descanso, la situación no cambio. Welcome siguió jugando de manera brillante en ofensiva, moviendo la pelota hasta encontrar un tiro solo, en muchas oportunidades de 4ta distancia y por parte de sus extranjeros, Anthony Kent y James Williams, que estaban certeros y eso lo aprovechaba la “W”. Matías De Gouveia estaba fino en la conducción, movía los hilos del equipo. En defensa, la poca idea que tenía Unión, de buscar permanentemente a Omar Cantón, fue anulada con éxito por la defensa welcomense y así la visita estaba ganando por 18 puntos. Unión desesperado encontró una pequeña reacción de la mano de Gastón Semiglia, pero Welcome estaba muy concentrado y de todas maneras cerró mejor el cuarto, para irse al último ganando por 17, 59-42.

Los últimos 10 minutos fueron desprolijos, promediando la mitad del mismo, el parcial era de 2-2. Los nervios de Unión Atlética eran incontrolables y Welcome, pasaba por su peor momento en el partido. Sin embargo, Omar Cantón y Anthony Kent tomaron la iniciativa por ambos equipos y el partido empezó a ser de tanto a tanto, algo que convenía a Welcome, que sin sobresaltos parecía llevarse el partido de manera clara y justa. Los dirigidos por Martín Sedes, abusaron del tiro exterior, pero sin éxito, hasta que apareció Cristian Mazzuchi para colocar tres triples en 15 segundos, claro solamente restaban 20 segundos para jugar y la diferencia, recién ahí se achico a 7. Welcome tranquilo, lo cerró en base a libres y así terminó ganando un partido importante por 80-72 y que afirma aún más su supremacía ante Unión Atlética en está temporada.

Anthony Kent fue la figura del partido con 27 puntos y 11 rebotes. También en Welcome se destacaron los 17 puntos de James Williams y Santiago Moglia. Por el lado de Unión Atlética, Omar Cantón anotó 19, Gastón Semiglia 14 y Justin Rutty terminó con un doble-doble, registrando 11 puntos y 15 rebotes. 

Con está victoria, Welcome sigue preparándose de la mejor manera para encarar los Playoffs reclasificatorios y poder dar el gran golpe de clasificar a Cuartos de Final. Mientras tanto, el azulgrana perdió otra gran oportunidad y nuevamente está en zona de descenso. Sigue dependiendo de sí mismo, pero…