La era Perdomo en números

La era Perdomo en números
Foto: Paulo Petkoff.

Horacio Perdomo dejo de ser el entrenador de Sayago tras 9 años consecutivos en la institución. El equipo de dobleyfalta.com recopiló sus números desde su llegada hasta el último partido.

LOS NÚMEROS DE HORACIO PERDOMO

TOTAL DE PARTIDOS:

Estuvo al mando de Sayago en 265 partidos, donde ganó 114 y perdió 151. En esos 265 encuentros que tuvo como director técnico en la institución, se enfrentó a 37 equipos distintos

OTROS NÚMEROS: 

Con el equipo que más veces se midió fue Olimpia, rival con el cual disputó 22 partidos de los cuales ganó 10 y perdió 12. Su mayor victima fue Montevideo con 11 victorias, seguido por Olimpia con 10 y Unión Atlética con 9 triunfos. Mientras que con Hebraica y Olimpia, fue con los que más perdió, con 12 derrotas, seguido de Malvín que derrotó al Sayago del “Gato” Perdomo en 11 oportunidades. 

SU MAYOR VICTORIA/DERROTA:

  • LIGA 2013: SAYAGO 97 UNIÓN ATLÉTICA 65 (32 PUNTOS)
  • LIGA 2013: BOHEMIOS 103 SAYAGO 54 (49 PUNTOS)

AÑO A AÑO:

  • 2009: MANTUVO LA CATEGORÍA
  • 2010: MANTUVO LA CATEGORÍA
  • 2011: MANTUVO LA CATEGORÍA
  • 2012: MANTUVO LA CATEGORÍA
  • 2013: MANTUVO LA CATEGORÍA
  • 2014: DESCENSO 
  • 2015: ASCENSO
  • 2016: DESCENSO
  • 2017: 2DO (13/4) DEJO DE SER EL ENTRENADOR

No fue un técnico cualquiera, dejo su huella marcada en un club que nunca apostó a un título de Liga Uruguaya, siendo más concreto, la llegada a playoffs para Sayago siempre fue una posibilidad lejana y en muchas ocasiones, quizás en la gran mayoría, era un serio candidato a descender. Sin embargo, en mayo del año 2009 contrató a Horacio Perdomo como director técnico y el “Gato” duró hasta el lunes pasado, tras perder con Capitol.

En su primer año como entrenador de Sayago fue uno de lo mejores, tras clasificar a la 2da Ronda, fase que accedió luego de vencer a Anastasia en un desempate que se disputó en Trinidad. Luego no logró avanzar a playoffs, pero el objetivo lo cumplió con creces. En la Liga 2010/11 no pudo alcanzar la segunda ronda, pero sí logró mantener a Sayago en Primera División con un presupuesto muy bajo. La campaña al siguiente año fue similar, con una lucha constante en los puestos de abajo, pero pudo seguir en la Liga Uruguaya. 

En el año 2012 el equipo de Ariel y la vía no clasificó a la Super Liga, pero jugó el reclasificatorio, que le permitió alcanzar los Octavos de Final. Fase que perdió ante Hebraica. Sin embargo, el objetivo estaba cumplido, Sayago en Primera otro año más. Exactamente lo mismo paso en la temporada 2013, aunque los Octavos de Final fueron ante Plaza de Nueva Helvecia y quizás las posibilidades de acceder a Playoffs eran claras, los dirigidos por el “Gato” Perdomo no pudieron avanzar. 

De tanto luchar contra el descenso, un año iba a llegar. Fue en la temporada 2014, tras un clasificatorio duro, donde Sayago solo ganó 1 partido de 12, un reclasificatorio regular le permitió jugar un desempate para no descender ante su clásico rival en Atenas, pero está vez el “Saya” no logró safar y bajo a segunda división. La dirigencia de Sayago le dio toda la confianza al “Gato” Perdomo, que junto al plantel devolvió a Sayago a Primera División. No fue fácil, tuvo que jugar playoffs por el 3er ascenso ante Stockolmo, serie que ganó 3-1 tras ir perdiendo 0-1 por una desventaja deportiva. 

El retorno a Primera División fue con sabor agridulce, porqué Sayago comenzó bien con victoria clásica, también le ganó de visitante a Trouville y prácticamente tenía en el bolsillo el pasaje a la Súper Liga. Sin embargo, un enorme bajón lo dejo en el Reclasificatorio, fase en donde perdió 11 partidos de 14 y su descenso no tardó en llegar. 

Para este Metro, la dirigencia nuevamente apostó por Horacio Perdomo, pero la misión era distinta. Sayago tiene el mejor plantel del torneo y lo ratificaba cómodamente en la primera posición. Pero una quita de dos puntos, que se sumaron a cuatro derrotas duras, lo alejaron prácticamente del ascenso directo y también al director técnico. El “Gato” Perdomo cerró un ciclo en Ariel y la vía bastante particular, donde los resultados no mandaban, hasta que la tortilla se dio vuelta.