Oklahoma City vuelve a sonreir tras ganar uno de los últimos cuatro partidos, ante el siempre duro San Antonio.

Por el lado del Thunder las cosas seguramente no marchaban como a priori se deseaba. Una plantilla altamente calificada, un “Big Three” envidiable por todos los equipos y así todo un récord negativo de nueve victorias y doce derrotas. La franquicia de Oklahoma sigue demostrando que le falta funcionamiento, aún sin una idea clara en ofensiva, no sabiendo definir jugadas con tantas estrellas en el rectángulo de juego sigue sin dar lo esperado.

Por el lado de San Antonio la temporada venía siendo positiva. Pisando Oklahoma con un buen récord en la temporada de 15-8, además contando con cuatro triunfos al hilo, buscaban seguir por la senda del triunfo ante el irregular Thunder. El quinteto inicial marcaba a las claras un equipo alternativo, comenzando con Murray, Brandon Paul, Kyle Anderson, Green y Gasol. Sin participación quedaron los habituales Ginóbili, Parker, y Aldridge.

En el primer tiempo Oklahoma fijó el ritmo, logró imponer su juego y limitar el tibio ataque de unos Spurs que sufrían la ausencia de su principal arma en ofensiva LaMarcus Aldridge. Al cabo de los primeros 24 minutos el Thunder se iba al descanso largo por delante en el score 54-43.

El amanecer del segundo tiempo dejaba claro que San Antonio no iba a regalar nada por más suplentes que estuvieran en cancha. Imponiéndose con un parcial 30-22 en el tercer período, los Spurs iban a dejar la incertidumbre en el aire de cara al último período, con un socre aún favorable al Thunder 76-73. El último cuarto iba a ser corto en cuanto a su parcial que terminaría igualado en 14-14. Aunque una pérdida de balón a falta de 7 segundos para la conclusión del partido estuvo cerca de tirar por la borda la victoria local. Los Thunder vencían por el que luego sería el marcador definitivo, 90-87 y sacaron de banda para dársela a su base, Russell Westbrook. Era la conclusión lógica a la velada, pero las cosas se complicaron hasta el punto que el dos contra uno que le hicieron a “The Brodie” terminó con balón robado por San Antonio y un triple lateral, sin oposición, de Brandon Paul que podía haber mandado el partido al tiempo extra.

La figura en Oklahoma City fue el base Russell Westbrook alcanzando su séptimo triple-doble de la actual temporada (86º de su carrera) merced a sus 22 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias. En un encuentro donde su aportación sobre la pista se hizo más necesaria si tenemos en cuenta que por segundo partido seguido Carmelo Anthony se quedó en 9 tantos y que Paul George estuvo más bien discreto: 8 puntos, 8 rebotes y 4 pases de canasta.

En San Antonio tuvieron una buena actuación los habituales suplentes del equipo. David Bertans, 16 puntos, o de Joffrey Lauvergne, 12 tantos. La nota mala la puso Kyle Anderson, con una lesión de rodilla que será evaluada en las próximas horas.

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