Los Bulls se llevaron un partidazo con dos alargues en el Madison Square Garden ante los New York Knicks.

Noche de historia para unos cuantos en el Madison Square Garden. Victoria de los Bulls, que tomaron New York tras dos prórrogas y gracias a un espectacular Lauri Markkanen (119-122).

El partido acabó en su tiempo reglamentario empatado a 105 en un final en el que las defensas se impusieron a los ataques. El 105-105 subió al marcador a 1:21 de la conclusión y ya no se movió. Por medio hubo sendos taponazos del visitante David Nwaba y el local Kristaps Porzingis y el fallo final en el tiro potencialmente ganador de Kris Dunn. Se tenía que jugar una prórroga.

La prórroga parecía decantarse del lado visitante, pero con el 110-112 en el marcador llegó la resolución maravillosa de los Knicks para forzar un segundo tiempo extra. Brillante asistencia de Jarrett Jack y… ¡Porzingis empata a 112 sobre la bocina con un mate! No anduvo lista la defensa visitante.

En la segunda prórroga, Markkanen demostró de qué está hecho. No le tembló el pulso para anotar 2 libres en los últimos segundos y poner el definitivo 119-122.

El finlandés firmó 33 puntos, lo que supone un récord personal de su carrera, en unos agotadores 46 minutos, con 8/15 en triples, también mejor marca en esta faceta, y 10 rebotes. 

Chicago ganó a pesar de no contar, por segundo partido consecutivo con Nikola Mirotic. La explosión de Markkanen valió el triunfo, pero también los 20 puntos y 9 rebotes de Denzel Valentine o los 20 tantos de Robin Lopez.

En los Knicks, otro partidazo desde la suplencia de Michael Beasley, autor de 26 puntos y 12 rebotes. Además, 24 puntos y 4 tapones de Porzingis, que se fue hasta los 44 minutos, y triple-doble de Jarrett Jack, que terminó con 16 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias.

Los Bulls marchan con 15-27, todavía en las profundidades del Este, a las que no se acercan los Knicks, 19-22 en la misma conferencia, pero ya con la octava plaza a dos victorias.

Deja tu comentario...