Con una gran remontada que quedará para el recuerdo, los Celtics vencieron en el TD Garden a los Rockets que no levantan cabeza.

Otra vez, aunque en esta ocasión parecía imposible. Pero no. Fue posible, porque era Boston. Los Celtics volvieron a remontar un marcador adverso y se llevaron uno de los partidos más emocionantes de este año 2017 que ya termina. Una canasta de Al Horford a falta de tres segundos colocó el definitivo 99-98 en el marcador para los Celtics. Era la primera vez que los Rockets se veían por detrás en el marcador en una velada en la que llegaron a mandar por 26 puntos.

El inicio del encuentro resultó tremendo. El primer cuarto: ¡12-32 para Houston jugando sin Chris Paul y Clint Capela! Los visitantes arrasaron en la primera parte, yéndose al descanso con 24 de ventaja (38-62). Pero lo que vino después fue un partido distinto, salvajemente cambiado, en las antípodas de la primera mitad.

Remontar 26 puntos nunca es fácil y ante Houston Rockets, menos, pero eso es lo que hizo Boston partiendo de un parcial de 31-16 en el tercer cuarto y endosando en la segunda parte a su rival un demoledor 61-36 para terminar ganando 99-98 en un polémico final.

Los Rockets se desplomaron en la segunda mitad en la ofensiva con porcentajes de tiro paupérrimos y terminaron cediendo. ¡Es la cuarta derrota consecutiva de unos Rockets por primera vez titubeantes esta temporada!

El final del partido resultó vibrante y polémico, con Marcus Smart sacando 2 faltas ofensivas vitales a James Harden en los últimos segundos del partido y con Al Horford dando la victoria a los locales con una canasta cercana al aro.

 

Todo ello en un partido que fue arbitrado por solo 2 colegiados al lesionarse el tercero en el calentamiento.

Un final increíble
Houston ganaba 95-98 y se jugaban los últimos segundos, tiempo en el que Smart resultó decisivo. Su primera acción importante fue una gran asistencia para que Jayson Tatum se colgara del aro y pusiera el 97-98 en el marcador a 7 segundos del final. Y acto seguido, cuando se sacaba de fondo, Smart le sacó una falta en ataque a Harden que éste protestó airadamente.

Balón de nuevo para Boston y bola a Horford, que anotó el tiro del 99-98 a 3 segundos del final en un tiro cercano bastante forzado, con el defensor encima. Entonces, al sacar de fondo… ¡nueva falta personal en ataque de Harden sobre Smart! Los Rockets no se lo podían creer. Aun así, todavía hubo tiempo para que Horford errara 2 tiros libres (el segundo queriendo) y para que Houston tuviera un triple imposible desde la lejanía y sobre la bocina, que no entró.

Terminó el partido con los Celtics liderados en ataque por Kyrie Irving con 26 puntos, Jayson Tatum sumó 19 y también alcanzaron la decena Smart, Terry Rozier y Marcus Morris. El dominicano Horford se fue con 9 puntos y 8 rebotes.

En Houston, 34 puntos y 10 asistencias de Harden con 15 de 15 en libres, pero no fue una noche grande de ‘La Barba’ porque hizo un 7 de 27 en el tiro y perdió 8 balones. Eric Gordon le acompañó con 24 tantos. ¡Entre ambos lanzaron 29 triples! Un exceso.

Épico triunfo en un duelo donde por momentos, lo más interesante en la paliza que le asestaban los Rockets a los Celtics era el debut de Gerald Green en el lado de los texanos o el hecho de que una lesión previa al partido de uno de los colegiados obligó a que la cita se pitará con sólo dos árbitros. Pero los Celtics, otra vez más, se encargaron de que sólo se hablase de ellos para bien, de remontar el vuelo, de volverse locos y de protagonizar una de las remontadas del año. Orgullo verde.

“Los jugadores podían haberse rendido”, apunto Stevens en la rueda de prensa posterior a la hazaña. Pero para fortuna de todos, menos de los Rockets, no lo hicieron.

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