Oklahoma City Thunder volvió a ganar sin deslumbrar con su juego, esta vez en su casa la víctima fue Utah Jazz.

La poca preocupación que decían tener los líderes del vestuario de los Thunder hace una semana tiene que ser menos tras las tres victorias consecutivas que obtuvieron. Y no son tres victorias cualquiera, sino que se han conseguido ante los Spurs, los Timberwolves y anoche ante los Jazz. Trepando posiciones Oklahoma vuelve a resurgir tras un duro pasaje de temporada y sueña en grande.

Mientras tanto Utah Jazz visitaba al Thunder con un récord positivo de 13-12. No sería tarea sencilla enfrentar al Thunder crecido aunque la reaparición se Gobert tras su lesión le daba mayores ambiciones en cuanto al difícil partido. Los Jazz venían de arrasar a los Wizards, en Utah y en la vuelta de Rudy Gobert a la acción. Sólo 24 horas después estaban los de Quin Snyder en Oklahoma para el back to back y quizá esa circunstancia explique el desmoronamiento en el último cuarto. 

Un partido que se difinió en el último período con una gran actuación en el cierre del encuentro por parte del Thunder. El score era cómodo 68-80 para los Jazz, que fueron ganando por una máxima de 17 pero que acabaron recibiendo en 12 minutos un 32-14 demoledor. Para acabar el encuentro favorable a Oklahoma por diferencia de 100-94.

Westbrook recordó al mejor Westbrook. Sumó 34 puntos, 13 rebotes y 14 asistencias, completando un verdadwePartidazo. Paul George se fue a 21 puntos. Hizo 11 en el decisivo último cuarto. Ambos fueron una parte esencial del triunfo. Aunque perdieran 14 balones (7 por cabeza). La tercera pata triunfal estuvo en Steven Adams, en gran forma logró 20 puntos y 9 rebotes, siendo un pilar defensivo.

El mejor de los de Salt Lake City fue Donovan Mitchell, con 31 tantos, 1 rebote, 4 asistencias y 5 rebotes. Acompañado por Joe Ingles con 16 puntos y Sefolosha con 11 puntos y 8 rebotes.

Tiene otra cara Oklahoma, con un récord 11-12, lejos todavía de lo esperado pero capaces al menos de vencer a equipos del Oeste, lo que no hace demasiado era casi una quimera, y de aprovechar los favores del calendario para respirar tranquilamente.

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