Foto: Paulo Petkoff. dobleyfalta.com

Uruguay quedó a un juego de meterse en el Mundial de China 2019, a un alargue si el último triple de Luciano Parodi entraba pero el triunfo quedó en manos de Puerto Rico y con el, el boleto.

Si esperamos 33 años, ¿que nos hace esperar cuatro más?. Estuvimos ahí, la ilusión de todos era real, la confianza en el equipo plena, hacía mucho que no se estaba tan cerca y por eso duele haber quedado en la orilla.

No hay que analizar que si hizo mal en el último juego, viendo la realidad de nuestro basket, es una utopía llegar a un Mundial, un sueño por decirlo mejor. La verdad es que estamos lejos, hay que mejorar muchas cosas que decir que perdimos muchas pelotas o el banco no anotó sería querer tapar el sol con un dedo.

Yendo noche a noche a las canchas, siguiendo cada torneo, se puede ver que la organización no es la mejor. Torneos que repiten jugadores, grandes disparidades entre equipos y un sin fin de problemas.

Es hora de sentarse y pensar en un futuro mejor, hay muchos jóvenes con talento y hay que darles las herramientas para que se puedan desarrollar de la mejor manera y no buscar salir afuera para hacerlo.

Lo ideal sería que Liga, Metro y DTA se jueguen en simultáneo, la cantidad de jugadores aumentaría y se adecuarían cada uno a su nivel, evitando que jugadores dejen el “profesionalismo” por ir a la liga universitaria o ligas amateurs, que cada año son más y de buen nivel.

Este servidor cree que los tres extranjeros sube la calidad, no solo de los equipos si no de los entrenamientos. Al jugar todos los días con mejores jugadores, mejorás, por ende, levanta el nivel de la competencia y no solo porque hay tres foráneos, los nacionales se ven beneficiados.

Otro punto importantísimo, tal vez el que hay que hacer más enfásis, es vincular al interior. Las ligas de Soriano y Salto son prestigiosas, pero también las de Maldonado y la de Canelones por poner otros ejemplos. Parece ilógico que algunos prefieran ir a jugar afuera y no quedarse a jugar el ascenso. Si vemos la selección, Luciano Parodi (Paysandú), Mathias Calfani (Artigas), Gustavo Barrera y Joaquín Rodríguez (Mercedes) son algunos ejemplos de gurices que se tuvieron que venir a la capital para seguir creciendo. Imaginen si compitieran todos los equipos, cada vez habría más jugadores y mayores talentos emergiendo y no tendrían que hacer el sacrificio de dejar a su gente siendo liceales con todo lo que eso conlleva.

Pero no todo es crítica, también destacamos el muy buen Torneo Sub23 del año pasado luego de un nefasto año que no se jugó la final. Lo hicieron de todo el año, jugando casi 30 partidos semana a semana y los jugadores dieron un paso adelante. Por ejemplo, Trouville no cedió sus jugadores y Manuel Mayora, Santiago Massa y Juan Galleto están siendo protagonistas en el primer equipo, el rojo prefirió que entrenen en el club y no vayan al metro y dio resultados. Otro ejemplo, Nicola Pomoli y Theo Metzger de Malvín, fueron pilares en el campeonato y tuvieron minutos en el primer equipo, si bien fueron reduciendo, son parte del plantel.

Hay muy buenas generaciones para el futuro pero tenemos que acompañarlos y darles los mejores caminos para su progreso. Clubes, Federación y jugadores deben trabajar para obtener lo mejor para todos, dejar de cuidar su ranchito y ver hacia adelante, que sin duda, vamos cortar esa larga racha y vamos a ir al Mundial.

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