Foto: Paulo Petkoff.

Con dos partidos Uruguay ya demostró mucho. Compromiso, trabajo y aires renovados

El Palacio está lleno y la gente con mucha expectativa. La ilusión de ganarle a Estados Unidos la tienen los jugadores y también el público que se hizo presente. Naranja al aire y comienza el partido. Pasan los minutos y Uruguay juega un primer cuarto soñado. La ilusión y los nervios crecen. En el segundo, Estados Unidos mejora y acorta la diferencia que teníamos. Lógico, muy difícil que Uruguay mantenga ese nivel mostrado en el primer cuarto. La paridad se hizo presente en todo el complemento y los nervios aumentan.

Ilusión, expectativa y ansiedad de cara a los últimos minutos. Estados Unidos mete tres triples seguidos directo al corazón y la ilusión uruguaya. Los jugadores intentan la reacción, los minutos pasan y la diferencia no se achica. El partido termina y ellos festejan. Los jugadores uruguayos se juntan en la mitad de la cancha y son ovacionados por todo el Palacio Peñarol. La gente se siente identificada con este equipo, que se va con la frente en alto.

Dos partidos le llevó a la selección uruguaya para encontrar una identidad e identificarse con la gente. La decisión de organizar el cuadrangular en Uruguay, acercó al equipo a la gente. Dos partidos, parece poco, pero fueron dos partidos de mucho nivel. Uruguay demostró un sentido de pertenencia que emocionó a muchos.

Marcelo Signorelli es el gran responsable. Le dio identidad y seriedad a un proceso que ojalá siga por muchos años. Es un proceso, los resultados es difícil que se vean en el corto plazo, pero ayer y el lunes demostraron que van por el camino correcto.

Dos partidos que ilusionan para lo que viene. Dos partidos que hacen creer que se puede lograr algo importante en las Eliminatorias. Dos partidos para que Jayson Granger demuestre la clase de jugador que es y ya se meta a la gente en el bolsillo, con mucha actitud, ganas y amor por jugar por la selección.

Sí, son tan sólo dos partidos, pero dos partidos que le devolvieron al hincha del básquetbol la ilusión. Y eso es lo más importante, porque para la ventana de Eliminatorias, Uruguay va a necesitar que la gente acompañe como lo hizo el lunes, el martes y seguramente lo haga hoy.

Dos partidos que emocionaron. Dos partidos que ilusionan con un futuro prometedor.

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