Utah Jazz se floreó anoche ante el último campeón Golden State Warriors y ahora tendrá el reto de terminar la temporada en la tercera ubicación.

El domingo, sin querer dar dos pasos antes que uno, Utah tenía un interesante reto en el horizonte. Si ganaban a los Lakers se aseguraban el acceso a los playoffs y además iniciaban la senda de los últimos tres partidos de la Temporada Regular. Y había un dato que decía que si los ganaban los tres juegos se quedarían con la tercera plaza del Oeste. 

Estamos a miércoles, queda una jornada de la Temporada Regular y los Jazz van viento en popa en sus objetivos. Arrastran un 2-0 y si esta noche doblegan a Porltand confirmarán lo que parecía una quimera: la tercera plaza del Oeste.

El partido fue un paseo por parte del local: 33-16 en el primer cuarto y 62-33 al descanso. La defensa de Utah dejó a Warriors en un 35% en el tiro de campo y la ofensiva humilló a los visitantes desde el primer momento hasta ese inaudito 119-79 final.

Donovan Mitchell fue el máximo anotador local con 22 puntos y metió 4 triples para batir el récord de triples de un novato en la NBA, que estaba en poder de Damian Lillard.

Además, 16 puntos y 9 rebotes de Derrick Favors en 21 minutos y otra muestra de gran juego de Ricky Rubio, que jugando solo 20 minutos hizo 13 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias y 3 robos sin pérdidas de balón.

Kerr mantuvo a los buenos más minutos de lo necesario, a modo de castigo. Así, Klay Thompson, el mejor visitante, sin brillantez eso sí, estuvo 35 minutos en pista para meter 23 puntos con 9 de 27 en el tiro y Kevin Durant anduvo 29 minutos para encestar solo 13 tantos.

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