A 24 años del recordado: “I’m back”.

A 24 años del recordado: “I’m back”.

Hoy 18 de Marzo, se cumplen 24 años de uno de los días más importantes para los amantes del baloncesto. Michael Jordan (el para muchos el mejor jugador de la historia) anunció mediante un fax a las oficinas de la NBA que volvía a las canchas tras su leve paso por el Béisbol.

En 1993 Jordan ganó su tercer anillo de la NBA consecutivo, siendo sin dudas el mejor jugador del año. En los festejos del campeonato, dijo unas palabras en un micrófono donde expreso “seguramente, el destino nos traerá aquí por cuarta vez” dando por sentado que volvería a defender su trofeo.

Pero un 23 de Julio de 1993 toda esa alegría del 3 veces campeón de la NBA y MVP pasó a tristeza por el asesinato de su padre. El ya no tener a su padre que era su motivación a seguir en lo más alto, sumado a haberlo ganado todo en el baloncesto y creer que no tenía más nada por demostrar, Mike decidió retirarse del básquet con otro desafío en mente: el béisbol (el deporte que soñó jugar de niño y el anhelo de su difunto padre).

Tras un par de años siendo un jugador más del montón en ese deporte, a Michael le volvió la ilusión de jugar al deporte para el que verdaderamente nació. Un 18 de Marzo de 1995, su agencia de representación FAME a través de su agente David B. Falk le envió un FAX a las oficinas de la NBA que decía: “I’m back.”. Regresaba así tras una temporada y media en blanco donde los Chicago Bulls no estuvieron a la altura sin Mike. Un día después, 19 de Marzo, Jordan se enfundaba de nuevo la casaca roja de los Bulls, esta vez la 45, el número que llevó en su año en el béisbol. Lo haría en un duro encuentro ante los aspirantes Indiana Pacers con Reggie Miller como estrella y Larry Brown como entrenador. Mike se llevaría todas las miradas a pesar de la derrota, mientras que finalizaría con 19 puntos en 43 minutos de juego con 25% de campo.

Tras 21 meses de inactividad “su majestad” regresaba, algo que no cambiaría la dinámica del equipo, incapaces de hacer frente a los Magic de O’Neal en Playoffs, pero que al año siguiente completarían el mejor récord de la historia de la NBA hasta ese momento con el famoso 72-10 en temporada regular, superado después por los Warriors (73-9, 2016).