De tal palo, tal astilla

De tal palo, tal astilla

Shareef O’Neal, hijo de Shaquille O’Neal, optó finalmente por seguir los pasos de su padre y jugar en la universidad de LSU.

Por Max Pérez.

Luego de un par de años complicados para el hijo mayor de Shaq dónde el joven estuvo al borde de la muerte luego de experimentar problemas en su corazón, Shareef finalmente decidió que seguirá su carrera universitaria en la universidad de LSU, al igual que hizo su padre. El generación 2000 jugó un total de 13 partidos, teniendo escasa participación en la rotación promediando 2,9 puntos y 2,2 rebotes por partido en 10,2 minutos por juego en el elenco de UCLA.

O’Neal tendrá zapatos grandes para llenar ya que su padre Shaq estuvo cuatro años en LSU del año 1989 hasta 1992, siendo en el 1991 elegido como el jugador del año en la primera división de la NCAA. A su vez logró que la universidad retirara su camiseta 33 en lo más alto del gimnasio de LSU.

Shareef se encuentra motivado por la nueva etapa que comenzará el año que viene, gran parte por la partida de uno de los mejores amigos de su padre, Kobe Bryant. Cuenta el joven Shareef que luego de la cirugía a corazón abierto que tuvo, Bryant siempre le mandaba mensajes para ver cómo estaba y lo trataba como si fuera su propio hijo. Luego de su partida, el joven O’Neal dice que lo hizo “centrarse más” y que su “empuje aumento 10 veces más”. Finalmente concluyó diciendo “lo voy a hacer por el (Bryant) porque yo se que el quisiera que me vaya bien”.

Sin duda Shareef ha tenido dos años lleno de adversidades pero el joven ha podido superarlas y con la chance de seguir jugando al juego que ama, con una motivación admirable. De ahora en más, tendrá la chance de seguir el legado que dejó su padre.